Recuerdo estar dormido, la temperatura era perfecta para dormir desnudo y sin sabanas que estropearan el momento, estaba soñando algo placentero y en ese momento, sin darme cuenta, alguien conocido entraba al cuarto de manera silenciosa, se dirigio hacia la cama sobre la cual me encontraba durmiendo y poco a poco su mano exploro mi cuerpo con suavidad, desde el cuello hasta mi trasero, yo seguia durmiendo pero comenzaba a exitarme inconscientemente, una de sus manos siguio su recorrido hacia abajo y de vuelta, pasando por el interior del muslo suavemente mientras la otra me seguia acariciando y buscnado camino dentro de mi.
De pronto, deje de sentir esa sencacion extraña y era debido a que habia dejado de acariciarme pero solo por un instante, se habia quitado la ropa y dejado expuesto un miembro de dimensiones asombrosas, se encontraba a media ereccion, llegaba a medio muslo, depilado completamente, su cabeza era aun mas gruesa que el tallo y estaba ahi, a centimetros de mi cuerpo.
Una vez desnudo continuo con sus caricias, pero esta vez sus grandes manos se encontraban en mis gluteos, sosteniendolos firmemente y separandolos para asi hacer camimo a su placer dentro de mi.Una vez que logro entrar en mi, comenzo a entrar en mi pero suavemente y unicamente dando entrada a pocos centimetros y asi siguio por unos segundos, cuando de pronto, dejo a un lado tal sauvidad y gentileza con la cual me habia dilatado y penetrado para hacerme suyo en su totalidad y dejar ir toda su hombria dentro de mi en cuestion de 2 segundos.
El dolor habia dejado lugar al placer, pero al realizar dicho movimiento dio paso nuevamente al dolor, esta vez mas fuerte, logre sentir su pelvis golpear mi coxis en repetidas ocaciones y con tal fuerza que mis piernas comenzaron a temblar, mi respiracion se agitaba e interrumpia a momentos, empezaba a soltar gemidos involuntarios, los ojos se me cerrararon, mis manos apretaban con fuerza la cama. Jamas alguien me habia hecho suyo de tal forma y con tanta fuerza, no podia mas, estaba dilatado al maximo, mi cuerpo no aguantaba un centimetro mas de grosor ni longitud en mi, sus manos tomaban mi cadera para facilitar el ritmo de este vaivén mientras comenzaba a apretarme cada vez mas duro y penetrar con mayor intensidad. 




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